MONJES CISTERCIENSES:

MONJES CISTERCIENSES: RENOVADORES DEL ROMÁNICO Y ANTECESORES DEL GÓTICO.
El monaquismo de Cluny, representante máximo del espíritu benedictino, resultaba para algunos demasiado vinculado a los asuntos materiales y para otros excesivamente preocupado en conferir al ritual una extensión y un esplendor que parecía inapropiado.(...) En 1075 Roberto y un pequeño grupo de monjes abandona su monasterio y se retira a Molesnes...Años más tarde (1089) por diversas circunstancias, ha fundado en Citeaux un nuevo monasterio, seguramente de una humildad extrema, que se convertirá en el origen de la orden cisterciense . (1)
...la primera tarea de los monjes del nuevo monasterio fue definir la vida evangélica.(...) Por de pronto prescindieron de todos los añadidos que impedían los movimientos en Cluny. Las letanías y plegarias, los cantos elaborados y el ceremonial fueron arrojados por la borda, e inmediatamente entró una bocanada de aire fresco, rehusaron todos los lazos feudales y económicos con la sociedad y el abad volvió a ser el padre de la comunidad que vivía para y con los monjes; restauraron el noviciado y las comunidades se convirtieron en sociedades industriosas que se bastaban a si mismas. (...) Los cistercienses (hermanos blancos por el color de su hábito) habían renunciado a los siervos y no podían tener trabajadores asalariados; la solución era, por lo tanto, emplear a hermanos legos con inquietudes religiosas e intelectuales más simples, con lo que nació esta institución con hombres analfabetos cuyas oraciones eran el Pater, el Ave y el Gloria.
Al principio los hermanos legos se albergaban dentro del recinto monástico, pero al multiplicarse las abadías, resultaba imposible que los hermanos legos cultivaran con eficacia las zonas distantes su permanecían vinculados,... Por consiguiente se estableció el sistema de “granjas”. Estas granjas eran al principio un simple granero pero luego se convirtieron en lugares para vivir con su capilla donde los legos, por un sistema de rotación, pasaban unas semanas." (2)
Pero el Cister no debía conseguir su completo desarrollo hasta que S. Bernardo y sus compañeros vinieron a acogerse a su soledad en 1112; a partir de este momento, una nueva milicia espiritual se presenta para relevar a la que había producido Cluny un siglo antes.
El espíritu de la nueva orden puede estimarse como una protesta contra las riquezas de los monjes negros de Cluny exteriorizadas con el lujo de sus edificios. (3) En una carta que le escribe al abad Guillermo de Saint‑Thierry dice: " En el claustro ante los ojos de los hermanos entregados a sus lecturas ¿qué pintan esos monstruos ridículos, estas hermosuras maravillosas y deformes, estas hermosas deformidades? ¿a qué vienen estos monos inmundos, esos leones fieros, estos centauros monstruosos, estos seres semihumanos, estos tigres listados, estos caballeros trabados en combate, estos cazadores tocando sus cuernos? Vense muchos cuerpos para una sola cabeza, o a la inversa, muchas cabezas para un solo cuerpo. Aquí vemos un cuadrúpedo con sola de serpiente, allá un pez con cabeza de cuadrúpedo. Aquí la parte delantera de un caballo arrastra tras de sí media cabra o una bestia cornuda lleva cuartos posteriores de caballo. Aparece, en fin por doquier tan rica y .asombrosa variedad de formas que nos vemos tentados de leer el mármol más que los libros, y pasar el día entero mirando estas cosas más que meditando sobre la ley de Dios. Por Dios santo, si estos desatinos no les dan vergüenza ¿por qué no piensan al menos en el gasto"(4)
Ya se comprende, pues, que la nota característica de las abadías cistercienses, en oposición a las clunyacenses, debía ser la de hallarse edificadas con arreglo a un estilo severo, sin adornos escultóricos, y sólo con las molduras indispensables para separar las partes del edificio. Sin embargo la disposición general de los monasterios cistercienses no se aparta mucho de los de Cluny porque continúan repitiendo la distribución de servicios de la abadía de Sain‑Gall."(..) "En las Constituciones de la Orden del Cister, redactadas definitivamente en 1119, ... se concreta puntualmente que la iglesia ha de ser construida con gran simplicidad sin esculturas ni pinturas de ningún género con ventanas de vidrios blancos y sin torres ni campanarios de altura moderada.(...)
Desnudos de esculturas sin policromías ni ajuar litúrgico que los enriqueciera, los edificios del Cister serían artísticamente poco interesantes si no fuera por sus grandes bóvedas que vienen a ser como un anticipo de los atrevimientos constructivos que poco después llevará a cabo el periodo gótico.
En los monasterios cistercienses las bóvedas son el elemento más importante del conjunto puesto que por sus dimensiones exigen un cálculo y una técnica comparables para su época, con los esfuerzos realizados en la técnica constructiva moderna.
Las Iglesias de los cistercienses son, por sus plantas, de dos tipos ambos derivados de las plantas de las Iglesias de Cluny. E1 primer tipo de las iglesias es el de ábside circular con girola y capillas...El otro tipo es el de ábside rectangular...
Las naves de las iglesias estaban ya desde la planta dispuestas para ser cubiertas con bóvedas por aristas al menos en las naves laterales,...En las iglesias de planta con ábside circular los pequeños elementos trapezoidales de la girola delante de las capillas están cubiertos también con bóveda por aristas de modo que el conjunto de una iglesia cisterciense... queda ya subdividido en tramos cruzados por nervios o aristones diagonales, lo mismo que veremos más tarde en las catedrales góticas. ¿qué distingue pues una construcción cisterciense de otra de puro estilo gótico tan parecidas ambas en su estructura interior? Técnicamente, sólo faltan los contrafuertes para contrarrestar los empujes de las bóvedas. En una construcción gótica todo el peso de las bóvedas se concentra en algunos puntos singulares de los muros donde, por medio de arcos exteriores que determinan un esfuerzo contrario resulta contrarrestada la presión de los arcos del interior. Ello permite elevar bóvedas de piedra de una altura y de una amplitud antes desconocidas y abrir en los muros grandes ventanales en los edificios cistercienses apenas hay contrafuertes,... (3)
Se hizo uso de la bóveda de cañón con frecuencia y, en ocasiones se apuntó al utilizar este tipo de arcos. Pero también es corriente el uso de la bóveda de crucería... Su uso por parte de los cistercienses no indica preeminencia ni avance. Lo normal es que la hubieran conocido en otros edificios y la utilizaran.(...) Cabe que en alguna región hayan sido pioneros en esta técnica pero no sus inventores.(...)
En su búsqueda de sencillez, simplificaron los pilares compuestos románicos en los primeros tiempos y redujeron loa capiteles de columnas a corintios extremadamente esquemáticos o les dieron forma imprescindible para encajar en el conjunto. No prescindieron de los arcos fajones,... Pero en vez de apearlos a través de columnas adosadas en el suelo los cortaron a diferentes alturas redondeando la ménsula correspondiente de lo que internacionalmente se llama cul‑de‑lampe. (...) los muros externos de la cabecera recobraron la lisura altomedieval al eliminar los refuerzos exteriores para simplicidad de la construcción. Las ventanas se volvieron a convertir en simples vanos de entrada de luz. Todo esto marca no un paso hacia el gótico, sino la pérdida de unas conquistas románicas. El Cister no define pues, un estilo arquitectónico. (1)
Del lugar del Cister..., tenían que salir en poco tiempo, más de 60.000 monjes que se diseminarían por Italia, España y la Europa Central fundando nuevos monasterios. Cuando murió S. Bernardo en 1153, la Orden poseía ya 343 monasterios y hacia 1200 llegaron a la cifra de 694. (3) Oficialmente se dispuso el cese de fundaciones en 1155 pero ésta nunca fue del todo eficaz y en el S. XV había más de 1.600 abadías cistercienses.(2)
El monaquismo de Cluny, representante máximo del espíritu benedictino, resultaba para algunos demasiado vinculado a los asuntos materiales y para otros excesivamente preocupado en conferir al ritual una extensión y un esplendor que parecía inapropiado.(...) En 1075 Roberto y un pequeño grupo de monjes abandona su monasterio y se retira a Molesnes...Años más tarde (1089) por diversas circunstancias, ha fundado en Citeaux un nuevo monasterio, seguramente de una humildad extrema, que se convertirá en el origen de la orden cisterciense . (1)
...la primera tarea de los monjes del nuevo monasterio fue definir la vida evangélica.(...) Por de pronto prescindieron de todos los añadidos que impedían los movimientos en Cluny. Las letanías y plegarias, los cantos elaborados y el ceremonial fueron arrojados por la borda, e inmediatamente entró una bocanada de aire fresco, rehusaron todos los lazos feudales y económicos con la sociedad y el abad volvió a ser el padre de la comunidad que vivía para y con los monjes; restauraron el noviciado y las comunidades se convirtieron en sociedades industriosas que se bastaban a si mismas. (...) Los cistercienses (hermanos blancos por el color de su hábito) habían renunciado a los siervos y no podían tener trabajadores asalariados; la solución era, por lo tanto, emplear a hermanos legos con inquietudes religiosas e intelectuales más simples, con lo que nació esta institución con hombres analfabetos cuyas oraciones eran el Pater, el Ave y el Gloria.
Al principio los hermanos legos se albergaban dentro del recinto monástico, pero al multiplicarse las abadías, resultaba imposible que los hermanos legos cultivaran con eficacia las zonas distantes su permanecían vinculados,... Por consiguiente se estableció el sistema de “granjas”. Estas granjas eran al principio un simple granero pero luego se convirtieron en lugares para vivir con su capilla donde los legos, por un sistema de rotación, pasaban unas semanas." (2)
Pero el Cister no debía conseguir su completo desarrollo hasta que S. Bernardo y sus compañeros vinieron a acogerse a su soledad en 1112; a partir de este momento, una nueva milicia espiritual se presenta para relevar a la que había producido Cluny un siglo antes.
El espíritu de la nueva orden puede estimarse como una protesta contra las riquezas de los monjes negros de Cluny exteriorizadas con el lujo de sus edificios. (3) En una carta que le escribe al abad Guillermo de Saint‑Thierry dice: " En el claustro ante los ojos de los hermanos entregados a sus lecturas ¿qué pintan esos monstruos ridículos, estas hermosuras maravillosas y deformes, estas hermosas deformidades? ¿a qué vienen estos monos inmundos, esos leones fieros, estos centauros monstruosos, estos seres semihumanos, estos tigres listados, estos caballeros trabados en combate, estos cazadores tocando sus cuernos? Vense muchos cuerpos para una sola cabeza, o a la inversa, muchas cabezas para un solo cuerpo. Aquí vemos un cuadrúpedo con sola de serpiente, allá un pez con cabeza de cuadrúpedo. Aquí la parte delantera de un caballo arrastra tras de sí media cabra o una bestia cornuda lleva cuartos posteriores de caballo. Aparece, en fin por doquier tan rica y .asombrosa variedad de formas que nos vemos tentados de leer el mármol más que los libros, y pasar el día entero mirando estas cosas más que meditando sobre la ley de Dios. Por Dios santo, si estos desatinos no les dan vergüenza ¿por qué no piensan al menos en el gasto"(4)
Ya se comprende, pues, que la nota característica de las abadías cistercienses, en oposición a las clunyacenses, debía ser la de hallarse edificadas con arreglo a un estilo severo, sin adornos escultóricos, y sólo con las molduras indispensables para separar las partes del edificio. Sin embargo la disposición general de los monasterios cistercienses no se aparta mucho de los de Cluny porque continúan repitiendo la distribución de servicios de la abadía de Sain‑Gall."(..) "En las Constituciones de la Orden del Cister, redactadas definitivamente en 1119, ... se concreta puntualmente que la iglesia ha de ser construida con gran simplicidad sin esculturas ni pinturas de ningún género con ventanas de vidrios blancos y sin torres ni campanarios de altura moderada.(...)
Desnudos de esculturas sin policromías ni ajuar litúrgico que los enriqueciera, los edificios del Cister serían artísticamente poco interesantes si no fuera por sus grandes bóvedas que vienen a ser como un anticipo de los atrevimientos constructivos que poco después llevará a cabo el periodo gótico.
En los monasterios cistercienses las bóvedas son el elemento más importante del conjunto puesto que por sus dimensiones exigen un cálculo y una técnica comparables para su época, con los esfuerzos realizados en la técnica constructiva moderna.
Las Iglesias de los cistercienses son, por sus plantas, de dos tipos ambos derivados de las plantas de las Iglesias de Cluny. E1 primer tipo de las iglesias es el de ábside circular con girola y capillas...El otro tipo es el de ábside rectangular...
Las naves de las iglesias estaban ya desde la planta dispuestas para ser cubiertas con bóvedas por aristas al menos en las naves laterales,...En las iglesias de planta con ábside circular los pequeños elementos trapezoidales de la girola delante de las capillas están cubiertos también con bóveda por aristas de modo que el conjunto de una iglesia cisterciense... queda ya subdividido en tramos cruzados por nervios o aristones diagonales, lo mismo que veremos más tarde en las catedrales góticas. ¿qué distingue pues una construcción cisterciense de otra de puro estilo gótico tan parecidas ambas en su estructura interior? Técnicamente, sólo faltan los contrafuertes para contrarrestar los empujes de las bóvedas. En una construcción gótica todo el peso de las bóvedas se concentra en algunos puntos singulares de los muros donde, por medio de arcos exteriores que determinan un esfuerzo contrario resulta contrarrestada la presión de los arcos del interior. Ello permite elevar bóvedas de piedra de una altura y de una amplitud antes desconocidas y abrir en los muros grandes ventanales en los edificios cistercienses apenas hay contrafuertes,... (3)
Se hizo uso de la bóveda de cañón con frecuencia y, en ocasiones se apuntó al utilizar este tipo de arcos. Pero también es corriente el uso de la bóveda de crucería... Su uso por parte de los cistercienses no indica preeminencia ni avance. Lo normal es que la hubieran conocido en otros edificios y la utilizaran.(...) Cabe que en alguna región hayan sido pioneros en esta técnica pero no sus inventores.(...)
En su búsqueda de sencillez, simplificaron los pilares compuestos románicos en los primeros tiempos y redujeron loa capiteles de columnas a corintios extremadamente esquemáticos o les dieron forma imprescindible para encajar en el conjunto. No prescindieron de los arcos fajones,... Pero en vez de apearlos a través de columnas adosadas en el suelo los cortaron a diferentes alturas redondeando la ménsula correspondiente de lo que internacionalmente se llama cul‑de‑lampe. (...) los muros externos de la cabecera recobraron la lisura altomedieval al eliminar los refuerzos exteriores para simplicidad de la construcción. Las ventanas se volvieron a convertir en simples vanos de entrada de luz. Todo esto marca no un paso hacia el gótico, sino la pérdida de unas conquistas románicas. El Cister no define pues, un estilo arquitectónico. (1)
Del lugar del Cister..., tenían que salir en poco tiempo, más de 60.000 monjes que se diseminarían por Italia, España y la Europa Central fundando nuevos monasterios. Cuando murió S. Bernardo en 1153, la Orden poseía ya 343 monasterios y hacia 1200 llegaron a la cifra de 694. (3) Oficialmente se dispuso el cese de fundaciones en 1155 pero ésta nunca fue del todo eficaz y en el S. XV había más de 1.600 abadías cistercienses.(2)
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